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Publicado en Uncategorized por olcese en 24 Enero 2009
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La podredumbre del Vaticano: Pedófilos siguen adelante como sacerdotes

Australia. El Papa finalizó su gira.
Australia. El Papa finalizó su gira.

Benedicto XVI se reunió ayer lunes con víctimas de sacerdotes católicos pedófilos en Sídney para ofrecerles consuelo, momentos antes de abandonar Australia, donde realizó una visita de nueve días y emitió una histórica disculpa por los abusos sexuales de clérigos.

El esperado encuentro se produjo en la catedral de Sídney durante las horas previas a la partida del Pontífice, a las 0.32 GMT, del aeropuerto de Sídney a bordo de un Boeing 747-400 de Qantas, luego de haber participado en la metrópolis australiana en las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ).

“El santo padre Benedicto XVI celebró la mañana del lunes una misa en presencia de un grupo de víctimas de abuso sexual”, informó a periodistas el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

El Papa “escuchó sus historias y les consoló. Les reiteró su proximidad espiritual y les ofreció continuar orando por ellos, por sus familias y por todas las víctimas”, dijo Lombardi, que señaló que el encuentro mostró la “preocupación por todos aquellos que han sido víctimas de abuso sexual”.

El jefe de los católicos en el mundo habló con cada una de las cuatro víctimas, dos hombre y dos mujeres, en una atmósfera de “respeto, espiritualidad y emociones intensas”, durante el encuentro que duró una hora, incluida la misa, detalló Lombardi.

Las víctimas “estaban agradecidas de estar ahí”, afirmó en rueda de prensa el arzobispo de Sídney, cardenal George Pell, al destacar que las cuatro personas solicitaron permanecer en el anonimato.

“Lamento profundamente el dolor y sufrimiento que han soportado las víctimas”, señaló el sábado Benedicto XVI, quien por primera vez no se limitó a expresar vergüenza, sino que pidió explícitamente perdón por este tema que ha hecho mella en la reputación de la Iglesia católica.

67 sordomudos ex-alumnos de un centro religioso italiano denuncian abusos sexuales

curas-pedofilos

Un grupo de 67 ex-alumnos del instituto para sordomudos Antonio Provolo de Verona han decidido sacar a la luz, después de décadas de silencio y animados por las recientes condenas papales del fenómeno, una terrible historia de abusos sexuales por parte de los religiosos del centro que, si se confirma, se convertiría en el mayor escándalo de pedofilia en el clero en Italia.

Las acusaciones se dirigen a 25 religiosos y los abusos se habrían producido desde los años cincuenta hasta 1984. Los hechos, por tanto, estarían prescritos y el colectivo no ha acudido a los tribunales, pero con esta revelación pretende que se retire de sus puestos a algunos de los presuntos pedófilos que aún siguen en el centro.

Tras denunciarlo desde hace dos años al obispado de la ciudad sin obtener respuesta, según afirman, los ex-alumnos han acudido a la revista ‘L’Espresso’, donde han enviado un documento firmado por todos en el que detallan sus acusaciones. El reportaje se publica hoy, pero la página web del medio ofrecía ayer los vídeos de once de ellos, con el rostro oculto, en el que leían y firmaban sus declaraciones. Según la revista, además de los que han decidido dar la cara, las víctimas ascenderían a un centenar.

El instituto, dirigido por la congregación Compañía de María y dependiente de la Santa Sede, acogía niños huérfanos y de familias pobres del noroeste de Italia. Según la publicación, pese al aspecto carcelario de las instalaciones, ha sido hasta los ochenta un modelo del trabajo con discapacitados. Después fue reestructurado y ahora es un centro de formación profesional con docentes laicos, pero la dirección del centro sigue siendo religiosa.

El obispo de Verona,a última hora de ayer, dijo en un comunicado que «son hechos que, si resultaran fundados, marcarían a la comunidad cristiana con una herida lacerante». Mostró su solidaridad con las supuestas víctimas y aseguró que se instruirán los procedimientos necesarios para aclarar lo sucedido, aunque criticó la forma de actuar de la asociación y dijo que sólo había recibido denuncias «genéricas». Informa, además, de que entre el centro y la asociación de sordos hay abierto un contencioso que se ha resuelto recientemente con el desalojo del local que ocupaba el colectivo.

«El obispo me sodomizó»

El colectivo de denunciantes, agrupado en una asociación de sordos, tiene ahora entre 50 y 70 años, salvo el más joven, que va a cumplir 41. Los once testimonios divulgados corresponden a ocho hombres y tres mujeres. A.V., por ejemplo, cuenta que estuvo en el centro de 1956 a 1969 y fue sodomizado desde los seis a los diez años por cuatro religiosos.

Las presuntas violaciones que se narran, escenas de masturbación y de sexo oral, tenían lugar en los baños, en las habitaciones de los sacerdotes, en el dormitorio común e incluso en la iglesia de Santa María del Pianto, donde muchos testimonios sitúan casos de abusos.

Según ‘L’Espresso’, algunos fueron bajo el altar y en los confesionarios. Dos de las mujeres cuentan cómo durante la confesión un cura les tocó el seno y otra afirma que le mostró su sexo. Todas, entonces adolescentes, afirman que nunca han vuelto a confesarse.

El caso más grave es el de G.B., sordo desde los ocho años, que entró al año siguiente en el centro. Los abusos, afirma, comenzaron a los tres meses de llegar y continuaron hasta los 15 años. Dos de los 16 religiosos a los que acusa le acompañaron incluso varias veces al apartamento del obispo de Verona, asegura en su relato: «El propio obispo me sodomizó y pretendió practicar juegos sexuales», dice expresamente en el vídeo.

Otro relato especialmente duro es el de A.C., que acusa a cinco curas; a uno de ellos, de castigarle de rodillas durante horas en una esquina y pegarle hasta que accedía a sus deseos.

La destrucción futura de Damasco

Publicado en Biblia, Damasco, Historia, Israel, Judíos, Religión, guerra, Árabes por olcese en 24 Enero 2009
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Autor: Lic. Dawlin A. Ureña

Profecía sobre Damasco:
«He aquí que Damasco dejará de ser ciudad;
será montón de ruinas.
Las ciudades de Aroer están desamparadas;
se convertirán en majadas
y allí dormirán los rebaños sin que nadie los espante.
Cesará la fortificación de Efraín
Cesará y el reino de Damasco;
y lo que quede de Siria
será como la gloria de los hijos de Israel»,
dice Jehová de los ejércitos”.
Isaías 17:1-3

Primeramente debo dejar establecido que yo creo firmemente que Dios ama a todo el mundo: Árabes, Judíos, Americanos, Rusos, Japoneses… Para todos el sacrificio de Cristo ha proporcionado oportunidad de salvación. En base a eso, ¡Dios no tiene favoritos!

En segundo lugar creo todos aquellos que amamos y vivimos conforme al plan de Dios, tenemos que entender que Dios no nos creó solamente para vivir conforme al propósito que Él tiene para nuestras vidas, sino que el plan de Dios para cada individuo tiene que ajustarse al Plan General de Dios para la creación y para el futuro cercano, cuando dará inicio el Reinado de Jesús, el cual se denomina, El Milenio.

Cuando Jesús regrese a establecer su reino, Él no vendrá a establecerse en Colombia, en Mozambique o en Irlanda. ¡No! El reino de Jesús tendrá como capital a Jerusalén.

Con esas dos premisas en cuenta, abordemos el tema que ahora trataremos.

La destrucción futura de Damasco

Génesis 12:3, dice:

“Bendeciré a aquellos que te bendiga, y maldeciré a aquellos que te maldiga.”

Esta escritura se refiere a Abraham y a sus descendientes. Todo el que pertenezca a la semilla o a la descendencia de Abraham, será bendecido. Dios además bendecirá a los que bendigan a los descendientes de Abraham, y maldecirá a los que hagan daño y a los que maldigan a los descendientes de Abraham.

¡Para entender las profecías, debemos mirar hacia el Termómetro Profético de Dios: ese termómetro es Israel!

Por su nombre, o en referencia directa, Israel se menciona 2,602 veces en la Biblia. Uno de cada 12 versos en la Biblia menciona o habla acerca de Israel. El único nombre que se menciona más frecuentemente en la Biblia es el nombre de Dios.

¿Qué es Israel?

1. Israel es un lugar físico.

En Génesis 12:1 y 13:14, la Biblia dice:

“Jehová había dicho a Abraham: «Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición… Jehová dijo a Abraham…: «Alza ahora tus ojos y, desde el lugar donde estás, mira al norte y al sur, al oriente y al occidente. Toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre…. Levántate y recorre la tierra a lo largo y a lo ancho, porque a ti te la daré».

En otras palabras, esa “tierra” era y continua siendo un lugar específico. Un lugar con fronteras, un lugar que se puede medir, un lugar dotado de rasgos geográficos. Ese es el Israel al que Dios se refiere aquí. Si usted se fija en el mapa que colocamos a continuación usted notará que no fue mucho lo que Dios le dio a Abrahám. De hecho, el territorio que hoy compne a Israel de apenas 470 Km (290 millas) de norte a sur y 135 Km (85 millas) de este a oeste, en su punto más amplio. Por favor compare el territorio que Dios le dio a su Pueblo, comparado con el territorio que le dio a los descendientes de Ismael, el padre de los Árabes.

¿Dónde está localizada esa tierra?

En el momento en que Dios se dirigió a Abraham, y le dijo que mirara hacia los cuatro puntos cardinales, Abraham se encontraba parado en el corazón de lo que hoy es conocido como Cisjordania o los “Territorios Ocupados” (West Banks, en Inglés).

¿Qué es Cisjordania?

Cisjordania es el territorio ocupado por los Palestinos de hoy día. Sin embargo, aunque de acuerdo con la Biblia son los Palestinos los que “ocupan” el territorio de Israel, son los Palestinos quienes llaman a Cisjordania “Los territorios ocupados”, porque según ellos, son los israelitas quienes ocupan “su territorio”.

Breves datos del conflicto.

¡El territorio de Cisjordania incluye a ciudades como Belén, el lugar donde Jesús y el rey David nacieron! De hecho, la Iglesia de la Natividad, erigida en honor al lugar aproximado donde se cree que nuestro Señor pudo haber nacido, está hoy localizada en el corazón de los territorios donde los Palestinos viven. Belén no está en Israel… ¡Belén está en territorio Palestino!

Frecuentemente ustedes notan que los medios de prensa, desconociendo esta promesa de Dios para con Abraham y “sus generaciones futuras” se refieren a que “Israel viola los derechos humanos de los árabes que viven en Palestina”

Pero la realidad es que Israel concedió nacionalidad a todos los árabes que vivían en su territorio, después del 1948. El árabe es un idioma oficial en Israel. Israel permanece siendo uno de los únicos países donde los árabes pueden votar libremente (lo cual es una rareza en el área), al tiempo que es el ÚNICO país de Oriente Medio donde las mujeres pueden votar. De hecho, ésta es una de las razones principales por las que los árabes, instruidos y apoyados totalmente por las enseñanzas del Corán, odian e intentan destruir a Israel. La Democracia y las libertades israelíes representan una amenaza y distan mucho de los valores de los árabes musulmanes que viven en su territorio. El reino de los Califatos contradice abiertamente las libertades que en Occidente nos parecen tan normales.

Pero vamos aún más allá. Cisjordania, nombre dado a “los Bancos del Oeste o West Banks” ni siguiera le pertenece ni le perteneció a Jordania como para que se le llame Cisjordania. Cisjordania no fue NUNCA parte legal de Jordania. Bajo el Plan de Partición de las Naciones Unidas de 1947, el cual los Judíos aceptaron y los árabes rechazaron, Cisjordania se suponía fuera parte de un estado árabe independiente en el oeste de “Palestina” (¡el Israel histórico¡). Pero los Jordanos invadieron y ocuparon el área durante la guerra de 1948. En 1950, Jordania anexó los Bancos del Oeste a su territorio, razón por la cual esta región es conocida bajo el nombre de Cisjordania.

Si usted busca el nombre “Cisjordania” en algún diccionario notará que no existe. ¿Por qué? Porque es un término reciente inventado para designar a los Bancos del Oeste que una vez fueron “anexados” a Jordania. En Inglés el término usado es “West Banks”. Solamente los ingleses y Paquistán reconocieron la ocupación jordana. El resto del mundo, incluyendo a Estados Unidos NUNCA lo reconocieron. Durante el período entre 1950 y 1967 Jordania permitió a terroristas que lanzaran ataques contra Israel.

Sí, estimados lectores… “Cisjordania” pertenece a Israel, pero es su propia tierra la que USA, la Unión Europea, el Vaticano y la ONU insisten en que se le ceda a los palestinos.

La frase, el mensaje, el trato es “Entrega tierra a cambio de Paz y Seguridad”. Ese es el mensaje que se envía a los israelíes desde cada dirección. Ese es el lema que hasta los mismos israelíes han adoptado en pos de que por lo menos en una esquina de la tierra que el mismo Dios les dio puedan vivir en paz.

¿Qué dice Dios de ese trato… “tierra a cambio de Paz y Seguridad”?

Esa es la razón de este artículo. Dios creó la tierra. Dios creó el Universo. Dios creó todo lo que existe y Dios le dio a Abraham, “Toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre”. ¡Note el énfasis en “para siempre”!

¿Quién es Dios para darle tierra a nadie?

“De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan”
Salmo 24:1

¡No solamente es la tierra de Jehová, sino que de acuerdo con la Biblia, “todos los que en el mundo habitan” también le pertenecemos a Dios!

Si las Naciones Unidas aprueban una resolución que dice que Cisjordania pertenece y debe ser cedida a los Palestinos, ¡a Jehová no le importa lo que diga la ONU!

Si Estados Unidos presionan a Israel para que ceda la tierra que Dios le dio a los descendientes de Abraham, ¡a Jehová no le importa lo que diga Estados Unidos!

Los Judíos fueron llevados como esclavos y esparcidos por muchas naciones hace muchos siglos. Pero en 1948 la nación judía tomó una vez más las riendas de su propio futuro. Israel nació en un día. ¡Israel tiene todo el derecho de reclamar la tierra que Dios mismo les dio!

El hecho de que Israel sea una nación hoy día es un hecho extremadamente importante para las profecías. Que Israel haya nacido hace poco más de 50 años me dice a mí que la Gran Tribulación dará inicio en cualquier momento y que el Rapto, el que ocurrirá al inicio de la Gran Tribulación, ocurrirá dentro de muy poco tiempo. El hecho de que exista tanta presión para que Israel ceda tierra a cambio de “Paz y Seguridad” es una de las evidencias más contundentes de que la ocurrencia del levantamiento de la Iglesia de Jesucristo está al doblar de la esquina.

Aquellos que constantemente instigan, asesinan, hostigan y denigran a Israel, deben recordar que Dios no está de acuerdo conque su Pueblo ceda lo que por derecho le pertenece. Dios se enojará en demasía cuando las naciones de la tierra obliguen a su Pueblo a ceder la tierra que Él mismo les dio.

¡Naciones de la tierra…!

Jehová no está de acuerdo con su noción de “Tierra por Paz y Seguridad” para Israel. ¡Dios les pagará austeramente si continúan hostigando a su Pueblo! No olviden que Dios dijo:

“Cuando digan: «Paz y seguridad», entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” 1 Tesal. 5:3

Habiendo establecido el fondo histórico/geográfico del conflicto árabe/israelí… corrección: Islámico/Israelí, procederemos a ampliar un poco más sobre la realidad escatológica que se está desarrollando ante nuestros propios ojos.

Siempre que analizamos profecías bíblicas cumplidas, no tenemos más que maravillarnos de su fidedigno y exacto cumplimiento. Sin embargo, cuando nos lanzamos a analizar la forma en la que una profecía por cumplirse podría desarrollarse, siempre nos veremos en la obligación de especular. Bashar Assad, presidente de Siria

Escenario profético de la Guerra Sirio/Israelí

La Biblia lo anuncia; la situación política lo indica; la profecía se cumplirá: Habrá pronto una guerra entre Siria e Israel y la destrucción total de Damasco, la ciudad capital siria, es inevitable. Los profetas de Dios lo anunciaron y ya no hay forma de evitar que tan funesto día se cumpla.

Naciones protagonistas en el futuro cercano Entre las naciones que la Biblia parece indicar como protagonistas en este futuro conflicto se encuentra el Líbano, estado dependiente casi totalmente de Siria, además de Jordania, los territorios ocupados por los Palestinos y quizás hasta Irán – todos podrían formar parte de esta pandilla que las fuerzas del mal están preparando para intentar dar un zarpazo final al pueblo de Dios.

Por décadas, técnicamente hablando, Siria ha estado en estado de guerra constante con Israel. Sin importar las “voces por la paz” que escuchamos salir de Siria, los sirios nunca han demostrado de manera sustancial que están interesados en alcanzar un estado de paz real con su vecino Israel.

Reclamos de “paz” provenientes de Siria

Escuchar la retórica de odio que Siria, comenzando desde su embajador en las Naciones Unidas hasta sus estaciones de noticias locales (algunas controladas totalmente por grupos terroristas internacionales), nos muestra que Damasco en realidad tiene intenciones sombrías para su vecino Jerusalén.

Aspiraciones de grandeza. Llamado y obligación religiosa.

Siria continúa aspirando a una Siria mayor que incluya la adherencia del territorio israelí. Cualquier alegato de “paz” procedente de Siria no es más que una cortina de humo. La realidad es que Siria sueña con recobrar los Altos de Golán “Golan Heights”, que le proporcionarían el lugar ideal para lanzar un ataque estratégico contra Israel. Recobrar este estratégico pedazo de terreno es póliza para esta terrorista nación.

¿Cederá Israel los Altos de Golán por paz?

Cederlos sería una decisión que definitivamente resultaría catastrófica para Israel. Los Altos de Golán proporcionarían la plataforma ideal para Siria lanzar ataques contra Israel. Además, esa región, llamada en la Biblia “Basán”, (Números 21:33), tiene significados históricos sustanciales para los judíos. Bashar Assad y Le Worm, Jaques Chirac, presidente de Francia

Levantamiento de Bashar Assad

Desde el momento en que Bashar Assad ascendió al poder, a raíz de la muerte de su padre Hafez, algunos argumentaron que debido a que Bashar Assad había sido educado en Occidente, él reinaría con pólizas más moderadas hacia su vecino Israel. Pero… ¡Ha sido todo lo contrario!

Su padre Hafez Assad era un brutal dictador que aterrorizaba a los ciudadanos sirios. Así como lo hacía Sadam Hussein, y aunque en el cuadrilátero político local Bashar Assad ha levantado sustancialmente la represión que sufría su pueblo, su posición hacia Israel no ha sido más amistosa que lo que fue la de su padre. De hecho, cada vez que Bashar Assad o sus representantes diplomáticos tienen la oportunidad de hacerlo, arremeten contra Israel, llegando al punto de decir que es “peor que los Nazis.”

Captura de los Altos de Golán

Los Altos de Golán, que se encuentran localizados en la costa oriental del Mal de Galilea, fueron capturados por Israel en la Guerra de los Seis Días, en junio de 1967. Los Altos son una zona de huelgo crítica y táctica para la defensa de Israel en caso de un eventual ataque por parte de Siria o por parte de uno de los varios grupos terroristas que tienen su cede en territorios dominados por Siria.

Ver imagen mayor
Siria tiene más de 71 mil millas cuadradas. El diminuto Israel a penas tiene ocho mil. ¿Para qué quiere Siria un pedacito de terreno como los Altos de Golán? ¡Para cumplir una profecía! ¡Para atacar a Israel y tener que arrepentirse de haberlo hecho!

Antes de 1967 los Altos de Golán eran usados por franco tiradores para atacar a pescadores en el lago Kinneret (Mar de Galilea), además de ser una base terrorista para organizar ataques contra Israel. Siria también intentó lanzar un ataque militar contra Israel desde los Altos, para eliminar lo que los sirios llamaron “la odiada entidad sionista”.

Fuerzas Armadas israelíes

Israel tiene unas fuerzas armadas pequeñas, pero una reserva militar grande. En el caso de un ataque sorpresivo o en el extremo caso de un intento de invasión sirio u otro país árabe, Israel necesitaría de 1 a 2 días para organizar sus reservas. Sin los Altos de Golán, Israel sería fácilmente apabullada y quedaría cortada en dos por un enemigo que la atacaría antes de poderse defender debidamente.

El factor errático de Hezbollah en el ajedrez Sirio/Israelí Yo particularmente creo que el factor más difícil de prever en este juego peligroso de naciones con discordias milenarias, es la presencia y el activo patrocinio de Siria hacia el grupo terrorista más peligroso sobre la tierra: Hezbollah.

Hezbollah

La Enciclopedia Grolier dice que Hezbollah es una “organización terrorista musulmana Shi’ita basada en el Líbano dedicada a hacer guerra de guerrilla contra Israel.” Para muchos, Hezbollah es más peligroso que al Queada

Creo que esa es una definición responsable de este grupo, que no solamente recibe auspicios y fondos de parte de Siria y su gobierno, sino también de Irán. Hezbollah ha jurado destruir a Israel y es póliza oficial del gobierno sirio permitir su operación libre en el norte de su territorio. Más aún, Siria ha estado usando a Hezbollah como un método de negociación para reobtener los Altos de Golán.

Cuando el otrora Primer ministro israelí Ehud Barak torpemente retiró las tropas israelíes de la zona intermedia en el sur del Líbano, Hezbollah sustituyó a las Fuerzas Armadas del Sur del Líbano en el poder sobre este territorio. Esto permitió a Hezbollah posicionar sus operaciones guerrilleras justo en la frontera con Israel.

Hezbollah no puede ya ser expulsado o mejor dicho, extirpado, del Líbano. Hezbollah no es solamente un movimiento guerrillero/militar, sino que Hezbollah tiene un quasi-gobierno en el sur del Líbano.

En días pasados Israel se hartó de ver a Siria como el centro de entrenamiento de todos los grupos del terrorismo islámico palestino, y decidió lanzar un ataque sobre los campos de entrenamiento del terror, sin importar que estos objetivos se encontraran en territorio sirio. Pero al hacerlo, Israel hizo algo que no había hecho en 30 años.

Cuando Siria se enteró del ataque israelí contra el terrorismo que ellos defienden y protegen, el gobierno sirio declaró que esperaban que “los israelíes no repitieran la agresión, ya que si se repetía, Siria tendría el derecho a defenderse a sí misma en cualquier forma disponible,” declaraciones éstas en voz del vocero de relaciones exteriores sirio, el Bushra Kanafani. Manifestaciones de grupos terroristas en territorio sirio son pan de cada dia

¿Podría Siria igualarse a Israel en un conflicto armado?

En efecto, Siria tiene un ejército convencional de tamaño considerable. Siria cuenta con 380,000 soldados entrenados; 3,700 tanques, y 2,600 piezas de artillería. Además, Siria cuenta con unos 500 aviones de combate, pero estos son antiguos, con tecnología rudimentaria y en realidad no son competencia para las Fuerzas Armadas Israelíes.

En resumen, Siria, ni ningún otro estado árabe se compara con Israel desde el punto de vista armamentístico. Las Fuerzas Armadas Israelíes están entre las 5 más modernas del mundo y junto con investigadores americanos, los ingenieros y científicos judíos son los más prominentes en el mundo en lo que se refiere al uso de tecnología para fines de defensa. Israel aplastaría el poder sirio en apenas unas horas, en caso de un conflicto armado convencional. Pero…

¿Qué garantías existen de que un virtual conflicto será con armas convencionales?

¡Ninguna! Se especula que muchos de los armamentos de destrucción masiva de Sadam Hussein terminaron en almacenes sirios, de la mismo forma que terminaron en bancos sirios más de 9,000 millones de dólares de la familia de depuesto dictador iraquí.

Esta inferioridad aérea es la razón por la que en los últimos años la dictadura siria ha tratado de llenar la brecha con la creación de un sistema de misiles de superficie a superficie. Este sistema fácilmente podría ser cargado con explosivos convencionales o lo más posible y asequible, con gases químicos, como los agentes Sarín y VX.

Fuentes del Pentágono dicen tener evidencias de que de la misma forma en que Corea del Norte proporcionó misiles a Yemen, el régimen de Pyongyang proporcionó a Siria misiles Scud que pueden alcanzar cualquier parte del territorio israelí. De hecho, esta tecnología es tan común, que hasta los terroristas empobrecidos de Hamas y Hizbalah ya fabrican misiles que son capaces de alcanzar el territorio israelí desde la frontera con el Líbano y desde el territorio que los israelíes le han cedido a los refugiados árabes a cambio de “paz”.


Este mapa nos muestra las distancias en millas del territorio Sirio hasta algunas ciudades claves de Israel. ¡Todas a distancia de un pequeño misil cargado con un gas químico o biológico!

¿Qué sucedería si Israel es atacado con armas químicas o biológicas?

Un solo misil cargado de gas VX, en el centro de Tel Aviv o Jerusalén causaría miles de muertos en horas. Después de un ataque químico sirio se estima que morirían más de 10,000 personas en Israel, especialmente en la región fronteriza del norte. ¡Un ataque químico contra Israel podría forzar a Israel a lanzar un misil sobre Damasco, cargado con una cabeza nuclear de capacidad reducida, hecha a la medida, para causar solamente la destrucción de una sola ciudad, TAL Y COMO LO ANUNCIA LA BIBLIA.

«He aquí que Damasco dejará de ser ciudad; será montón de ruinas. Cesará y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel», dice Jehová de los ejércitos”. Isaías 17:1-3

Siria tiene a Israel hasta la coronilla:

Siria apoya y alberga a Hezbollah
Siria apoya y alberga Hamas
Siria apoya y alberga Jihad Islámica
Siria apoya y alberga a prófugos de la justicia israelí
Siria ha agredido a Israel en el pasado (Guerra de los 6 días, etc.)
Siria se ha declarado enemiga de Israel y de todo lo que tenga que ver con los judíos
Siria es el mayor dolor de cabeza para Israel en las “Organización de las Naciones Unidas Contra Israel”
Siria es un enemigo histórico de Israel

Cada muerto en un ataque masivo sirio contra Isarel le daría una excusa por muerto a Israel de atacar

¡Siria, Siria, Siria…!

¿Qué significado profético tiene el ataque reciente contra Siria llevado a cabo por Israel?

Pongámoslo en las mismas palabras del Primer Ministro Israelí, Ariel Sharon:

“Siria se ha hecho un santuario de los terroristas enemigos de Israel. Nuestro gobierno considerará responsable a Siria por lo que hagan grupos terroristas desde su territorio.”

Las profecías bíblicas predicen que un día, al parecer un día NO MUY LEJANO, “Cesará y el reino de Damasco” y “Damasco dejará de ser ciudad; será montón de ruinas”. Como esto nunca ha sucedido, OBVIAMENTE, tiene que suceder en algún momento en el futuro.

Si el dictador sirio, Bahar Assad se enterara de que esta profecía está colgando de su cuello, probablemente no tentaría su suerte y echaría de su territorio a los terroristas islámicos, pero… ¿No significaría eso que él tendría que virtualmente dejar sin personas su país? La inmensa mayoría de los sirios han sido adoctrinados a odiar a Israel con denuedo y furia. Hamas, Jihad Islámica y Hezbollah están tan conectados con el gobierno sirio que si fueran disueltos, el régimen sirio caería de rodillas. ¡Esta profecía no tiene otra alternativa que cumplirse! Dios lo dijo, y no hay nada que se pueda hacer…


Así se vería el territorio sirio desde la frontera con Israel

Profecía sobre Damasco:

«He aquí que Damasco dejará de ser ciudad; será montón de ruinas. Cesará y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel», dice Jehová de los ejércitos”. Isaías 17:1-3



Infografía sobre el origen del Estado de Israel

Publicado en Historia, Israel, Judíos, Palestina, Árabes por olcese en 24 Enero 2009
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Hace unos meses en Blographos hicimos una breve nota sobre la complicada historia de los límites políticos de Israel y Palestina (ver aquí) contada por Andrew Turner, quien haciendo uso de las principales herramientas de la neogeografía nos proporcionaba información en mapas (mashup en Google Maps) y líneas de tiempo. En esta oportunidad es Belinda Long, reportera gráfica del Sun Sentinel, quien en clave infográfica logra una interesante síntesis del proceso de independencia del Estado de Israel.

jose barreda

El 14 de mayo de 1948 (hace 60 años) el Estado de Israel proclamaba su independencia de la administración territorial que ejercían las Naciones Unidas a través del Reino Unido. En realidad esta labor de administración territorial fue uan función heredada de la despa Sociedad de Naciones (disuelta en 1946) desde las primeras décadas del siglo XX. Demás está decir que ello no hizo ninguna gracia a sus vecinos y al día siguiente de esta proclama: Egipto, Transjordania, Siria, Líbano e Irak invadían el nuevo Estado dando inicio a un nuevo capítulo de los históricos conflictos de medio oriente.

En Infosthetics, blog del equipo de gráfico del Sun-Sentinel (ver aquí), Belinda Long, además de proporcionarnos un vínculo al pdf original (descargar aquí), nos cuenta sobre su proceso creativo, y algunas claves de la composición, distribución de información y de elaboración de la infografía. Finalmente nos muestra algunos de sus bocetos que ilustran este proceso.

Vínculos:
Israel camino hacia la independencia (descargar aquí)
Infosthetics (ver aquí)
Página de Belinda Long (ver aquí)
Otras infografías del Sun-Sentinel (ver aquí)
Palestina e Israel en mapas y líneas de tiempo (ver aquí)

Palestina y el sionismo


Palestina y el sionismo
MUNDO ARABE.ORG, 05/2008
Palestina del Imperio Otomano a la proclamación de Israel.
El territorio de Palestina,
Palestina en árabe se llama Filistin o Filastin es uno de los nombres que ha recibido la región histórica de Oriente Próximo situada entre el Mar Mediterráneo y el Río Jordán, donde actualmente se ubica el Estado de Israel y los Territorios Palestinos Ocupados. Es el nombre con el que se llamaba a la antigua tierra de Canaán (ver nota 1), que formaba parte de la provincia romana de Siria y pasó a denominarse Siria-Palestina o simplemente Palestina durante la dominación del Imperio Otomano (1299-1922). Actualmente, la región limita con Egipto al sur, con el Líbano y Siria al norte, con Jordania al Este y con el Mar Mediterráneo al Oeste.
Palestina y el Imperio Otomano
El Estado Otomano (Turco), comúnmente llamado Imperio Otomano fue una potencia imperial, ubicada en su mayor parte alrededor de la ribera del Mar Mediterráneo, y cuya existencia temporal abarcó el periodo entre 1299 y 1922. En el cenit de su poder en el siglo XVII, este imperio incluía toda la península de Anatolia, Oriente Medio (Palestina, Siria, Jordania, Líbano, Iraq y parte Egipto y del Golfo Pérsico), además de extensiones del Norte de África, la mayor parte de los territorios enclavados en la franja que va desde el sudeste de Europa (Balcanes, Grecia, Bulgaria, Rumania) al Cáucaso en el norte. Esto comprendía un área de aproximadamente 5,5 millones de kilómetros cuadrados, aunque la mayor parte estaba bajo control indirecto del gobierno central. Las posesiones del Imperio se hallaban situadas entre Oriente y Occidente, por lo que, a lo largo de su historia de más de seis siglos, sus relaciones internacionales estuvieron influenciadas por ello.
Palestina pasó a formar parte del Imperio Otomano en (1516), Suleimán I El Magnífico desarrolló un importante programa de obras públicas que incluyó la reconstrucción de los muros de Jerusalén que aún hoy se pueden ver alrededor de la ciudad vieja.
A pesar de las obras de Suleimán I, el balance total de los cuatro siglos de dominio otomano (1517-1918) significaron para Palestina un estancamiento cultural y una progresiva decadencia económica, y sólo ocasionalmente algunos emires erigieron reinos locales que gobernaron con relativa prosperidad. El dominio otomano no significó cambios en la estructura de la población palestina, ni altero el carácter eminentemente árabe del país, pues su lengua, costumbres y cultura siguieron siendo árabes.
El concepto “árabe”, aunque esté estrechamente ligado al Islam por razones históricas y culturales, es exclusivamente lingüístico y cultural y no debe confundirse con el de “musulmán” ni tampoco con “el racial”. La mayoría de los pueblos del Mundo Árabe son pueblos arabizado en el tiempo. Hoy día, árabe se refiere más a la cultura y la lengua que a la raza. Los árabes de raza tienen su origen en Yemen y parte de la Península Arábiga. Los palestinos, sirios, iraquíes, argelinos, marroquíes, egipcios etc.. son pueblos árabes en el sentido cultural y son producto del mestizaje y la adopción que hicieron con el tiempo de la lengua y la cultura árabes. Lo mismo se puede decir al hablar de estos pueblos como musulmanes. En realidad, los musulmanes árabes no son en su inmensa mayoría descendientes de los conquistadores musulmanes y árabes, sino pueblos que se convirtieron al islam a lo largo de los siglos y adoptaron tanto la lengua como la cultura árabe.
Durante mucho tiempo, Palestina era una división administrativa del Imperio Otomano que, tras la nueva estructuración de 1887-88, se fraccionó en las provincias de Acre, Náblus y Jerusalén, si bien esta ciudad y su región circundante gozaban de un status autónomo y no dependían de la provincia sino directamente de Constantinopla. La autonomía local era respetada por los turcos, siempre que no interfiriese en la percepciótel del impuesto colectivo.
La terminación del canal de Suez (1869), la ocupación inglesa de Egipto (1880), y la francesa del Líbano, volvió a despertar en Europa la conciencia de la importancia de Próximo Oriente y el deseo de atraerlo a su área de influencia. El Kaiser Guillermo II visitó Palestina en (1893) tras arduos preparativos que culminaron en una serie de realizaciones germanas en los Santos Lugares, si bien su más brillante expresión fue la propuesta de un proyecto de ferrocarril Berlín-Bagdad.
El sionismo y Palestina
A- El sionismo
El nacimiento del sionismo está ligado política e ideológicamente a la eclosión de los nacionalismos europeos del siglo XIX, que tuvieron como bandera común la idea de «un pueblo, un Estado» y que está en el origen del concepto de Estado-nación. Al calor de esa idea se formaron distintos Estados europeos, surgidos del desmembramiento de los imperios o bien a través de la unificación de Estados con similar cultura y lengua (como Italia y Alemania). Paralelamente a ese desarrollo nacionalista, nació el nuevo imperialismo y aparecieron las nuevas doctrinas de la superioridad racial que condujeron a la creación de partidos, y más tarde, regímenes fascistas. En este ambiente excluyente se desarrolló el antisemitismo, que en esencia considera a los judíos como pueblo sin patria, ajenos al cuerpo de la nación y enemigos potenciales de ésta. La reacción de la burguesía judía europea a esta hostilidad y este antisemitismo fue la búsqueda de un proyecto político del que da cuenta el nacimiento de las corrientes sionistas que predicaban la necesidad de crear un Estado para los judíos europeos. Fue, en realidad, la respuesta a este ambiente hostil.
El sionismo sostenía que los judíos eran primordialmente un grupo nacional (como los polacos o los alemanes) y no un grupo religioso (como los musulmanes o los católicos) y que, como tal, tenía derecho a crear su propio Estado. La formulación clásica de la idea es la que hizo Theodor Herzl en su opúsculo Der Judenstaat (El Estado judío, publicado en Berlín y Viena en 1896), que tiene como precedentes doctrinales la obra de Moses Hess Roma y Jerusalén (1860) y la del médico judío ruso Leo Pinsker Autoemancipación (1882), de carácter panfletario, que contiene ya la consigna «Ayudaos, que Dios os ayudará». El sionismo se puso como objetivo primario la creación de un Estado judío, considerando que con ello devolvía a los judíos su estatus de nación y acabaría con el antisemitismo al que estaban sometidos en Europa.
Las ideas y objetivos del sionismo fueron transformados en un proyecto colonial siguiendo la tendencia general de los nacionalismos europeos en la era del llamado “Nuevo Imperialismo”. Así, en 1897 nace la Organización Sionista Mundial (órgano político del Movimiento Sionista), fundada en Basilea (Suiza) por Theodor Herzl, considerado el padre del sionismo en general y de la rama política en particular (otras corrientes son: el sionismo socialista, el sionismo revisionista, el sionismo religioso, etc).
Figuras importantes en la historia del Movimiento Sionista:
Moses Hess
Nacido 1812
Alemania
Theodor Herzl (austriaco)
Nacido 1860
Hungría
David Ben-Gurión
Nacido 1886
Polonia
Eliezer Yitzhak Perelman
Nacido 1854
Rusia
Max Brod
Nacido 1884
República Checa
Abraham Isaac Kook
Nacido 1864
Letonia
Zeev (Vladímir) Jabotinsky
Nacido 1880
Rusia
Isaac Shamir
Nacido 1915
Polonia
Shimon Peres (actual presidente de Israel)
Nacido 1923
Polonia
En el Congreso Sionista celebrado en Basilea (1897) se barajaron varias propuestas para la construcción del Estado judío. Algunas fueron como Argentina — en la que se crearon numerosas colonias de inmigrantes judíos europeos—, o en África Oriental colonizada por el Imperio Británico (el conocido como «proyecto Uganda», en la actual Kenia), ofrecida por el Gobierno británico; éstas propuestas (y otras como Chipre y Madagascar) fueron estudiadas por Herzl (en su obra habla de ventajas, comparando entre Argentina y Palestina) y también fueron debatidas durante el Congreso de (1897). Finalmente, aquellas propuestas fueron rechazadas por la dirigencia sionista, y se optó por concentrar los debates y los esfuerzos en el establecimiento del futuro Estado en Palestina, una región en manos del Imperio Turco, y pensando en que el factor religioso podría atraer a las masas judías europeas al proyecto sionista y alejarlas de los movimientos políticos burgueses y obreros europeos. Cabe añadir que sólo, en el 7º congreso de la Organización Sionista Mundial (1906), se llega a tomar la decisión definitiva de establecer el futuro Estado judío en Palestina. En resumen, se estaba poniendo en práctica y materializando una leyenda sobre una tierra prometida por Dios a su pueblo elegido. El carácter laico de los fundadores del sionismo y la gran influencia que tenían de los nacionalismos excluyentes de la Europa del siglo XIX, no impidieron que ésos aceptaran y utilizaran la leyenda bíblica del Antiguo Testamento sobre la “tierra prometida” para conseguir sus objetivos políticos.
El sionismo
El Movimiento Sionista nace en Europa en el seno de la burguesía aria judía. Ha sido, en el origen, una expresión clara de los intereses del capital de la burguesía judía europea que, en medio de un nacionalismo europeo hostil, buscaba una patria propia. La inmensa mayoría de los clásicos ideólogos y lideres de este Movimiento formaban parte de la burguesía judía aria, es decir eran azhkenasi, es decir Khazares, en otras palabras, arios europeos que se convirtieron a la religión judía en un determinado momento de la Historia, por lo tanto, no eran hebreos, no eran semitas, ni tenían linaje real con los judíos de Medio Oriente. El término “semita” hace referencia a los pueblos citados en la Biblia descendientes de Sem. Y para los antropólogos, los pueblos semitas son los pueblos que habitaban esa región como cananeos y filisteos, hebreos, árabes, fenicios, asirios y aramios etc…
A partir de (1898), el centro de la Organización Sionista Mundial se estableció en Viena, donde Herzl publicó su semanario oficial Die Welt (El Mundo). Los congresos sionistas se celebraban anualmente hasta 1901 y después cada dos años. Cuando el Gobierno otomano rechazó la propuesta de Herzl de otorgar Palestina a los judíos europeos, los sionistas buscaron el apoyo de Gran Bretaña.
Con la muerte de Herzl en 1904, el liderazgo sionista se trasladó de Viena (Austria) a Colonia y después a Berlín (Alemania). Antes de la Primera Guerra Mundial, sólo una minoría de judíos pertenecía al sionismo, la mayoría rusos, dirigidos por judíos austríacos y alemanes. En esta época, el sionismo era la única asociación judía mundialmente organizada. El sionismo desarrolló una intensa propaganda a través de oradores y panfletos, creó diarios en diversos idiomas e infundió ímpetu al “renacimiento judío” en las letras y las artes. El desarrollo del hebreo moderno se llevó a cabo durante este período.
B- El Imperio Británico y el Movimiento Sionista
La política y las ideologías de la expansión colonial europea, entre 1870 y el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914, se denominan a menudo como el “Nuevo Imperialismo”. Este período se caracteriza por una búsqueda sin precedentes de “el imperio por el imperio”, una competición agresiva entre las potencias para conseguir territorios y materia prima de ultramar, además de la aparición en los países conquistadores de doctrinas que justifican la superioridad racial y que niegan la aptitud de los pueblos subyugados para gobernarse por sí mismos.
Durante este período, las potencias europeas sumaron a sus posesiones coloniales casi 23.000.000 km². Dado que antes de 1880 estaba prácticamente desocupada por las potencias occidentales, África se convirtió en el principal objetivo de la “nueva” expansión imperialista, aunque esta conquista afectó igualmente a otras áreas; en especial el sudeste asiático y el Pacífico, donde los Estados Unidos y Japón se unieron a las potencias europeas en su lucha por los territorios.
La entrada de Gran Bretaña en la nueva era imperial se fecha a menudo en 1875, año en que el gobierno conservador de Benjamin Disraeli compró al endeudado rey de Egipto, Ismail Pasha, su parte en el Canal de Suez para asegurarse el control de esta vía estratégica, un canal que sirve para el tráfico entre Gran Bretaña y la India desde su apertura seis años antes, bajo el Emperador Napoleón III. El control financiero conjunto de Inglaterra y Francia sobre Egipto acabó abriendo la puerta a una total ocupación británica del país en 1882.
Pocos años después aparece la importante figura del Lord Rotschild – figura importante entre los primeros sionistas- y la relación profunda de intereses entre el colonialismo británico y el Movimiento Sionista que se expresa en la penetración de las grandes compañías explotadoras de petróleo. En este contexto, Palestina, Siria y El Líbano, en el Mediterráneo Oriental, configuran una zona necesaria de comunicación para controlar el paso hacia el Medio y Lejano Oriente, como también, para el transporte de petróleo hacia los puertos del Mediterráneo.
Los británicos estaban interesados por el petróleo de Irak y su evacuación por vía marítima, pero más aún por los oleoductos que de ese país llegaban a las costas de Palestina. De allí, la honda conexión entre los intereses británicos y la consolidación del sionismo en Palestina. El Gobierno británico favoreció la compra de tierras y la instalación de colonias judías, mientras los grandes capitalistas sionistas servían financieramente a dicho gobierno y tenían grandes inversiones en las compañías petroleras. Ya en 1885, un préstamo de los Rotschild fue fundamental en el comienzo de la explotación del petróleo en Rusia y además distribuían el excedente de la firma Nobel. Posteriormente, ambas familias extendieron una red comercial por Europa Occidental, haciendo la competencia y poniendo fin al monopolio en el mercado de la empresa Standard of New Yersey. Otras personalidades sionistas destacadas en el mundo comercial del petróleo fueron los Samuel, dueños de la Compañía de Transportes y Comercio de Petróleo Shell y que fusionados a la Royal Deutch Company, formaron la Royal Deutch-Shell. Los Samuel y los Rotschild participaron en una sociedad económica y sus buques fueron los primeros en utilizar el Canal de Suez. Mientras la rama británica de los Rotschild financiaba los esfuerzos bélicos y coloniales del Imperio Británico, la rama francesa que representaba Barón Edmond de Rothschild empezó a financiar las primeras oleadas de inmigración judía a Palestina.
El interés británico en el sionismo se debió al crecimiento de las empresas establecidas en las colonias británicas del sur de Asia a principios del siglo XIX, así como al posterior interés en sostener el frente ruso y estimular el esfuerzo bélico estadounidense mediante al apoyo de la causa sionista durante la Primera Guerra Mundial. En 1840, el Vizconde de Palmerston ministro de Exteriores británico y que posteriormente sería primer ministro del Reino Unido escribió al sultán del Imperio Otomano: “Actualmente existe entre los judíos dispersos por Europa un fuerte sentimiento de que se aproxima el día en que su nación vuelva a establecerse en la región de Palestina. Sería muy importante para el sultán que sugiriese el retorno y establecimiento de los judíos en Palestina, debido a que las fortunas que ellos traerían consigo incrementarían los recursos de los dominios del sultán, y por otro lado, si los judíos vuelven bajo la invitación y el amparo del sultán, se podrían evitar futuros conflictos con Egipto y el resto de sus vecinos. Me gustaría sugerir fervientemente a Su Excelencia que el Gobierno turco invite a los judíos europeos a “volver” a Palestina (1)”.
C- Los primeros colonos
La primera gran ola de inmigración judía a Palestina, conocida como aliá, se inició en 1881, como consecuencia de las persecuciones a que fueron sometidos los judíos en Europa y a las ideas de Moses Hess – un judío alemán nacido en Bonn en 1812 y considerado fundador del sionismo socialista- que abogaba por la “redención” del territorio considerado como la patria hebrea. Los judíos compraban tierras a las autoridades otomanas y a los terratenientes, surgiendo de esta forma los primeros asentamientos agrícolas. En está época los palestinos no se oponían a la llegada de inmigrantes judíos, siguiendo así la tradición otomana que acogía a los judíos perseguidos en Europa desde la época de la Inquisición. En esos momentos no se hablaba ni había sospechas de que aquella oleada de inmigrantes judíos estaba vinculada a un proyecto de colonización sionista.
Los judíos y el Imperio Otomano
Hasta principios del siglo XX, en Turquía residía la tercera comunidad judía más importante del mundo después de Europa y Estados Unidos. Eran el 2% de la población turca y eran los descendientes de los judíos expulsados de España durante la Inquisición. Fueron acogidos en Estambul tras un acuerdo entre los reyes católicos y el imperio musulmán de entonces. Este acuerdo permitía a los barcos turcos atracar en las costas españolas para recoger a los refugiados judíos.
Hoy, en Israel hay aproximadamente 6 millones de judíos, la mayoría llegados de Europa del Este y Rusia. En EE.UU. hay unos 4 millones. Otros 7 millones viven en diferentes países alrededor del mundo.
Según las estadísticas otomanas, la población de Palestina en 1895 era de 500.000 palestinos y 47.000 judíos aproximadamente. Los judíos poseían un 0,5% de la tierra y el resto era propiedad de los palestinos. Un tercio de esta población judía había llegado a principios de los ochenta del siglo XIX escapando de la persecución en la Rusia zarista.
Las únicas estadísticas disponibles de principios del siglo XX son las del Mandato británico que controlaba Palestina en ese momento. Estas estadísticas datan de diciembre de 1919 y hablan de una población aproximada de 704.000 habitantes, de ellos 574.000 palestinos musulmanes, 74.000 palestinos cristianos y 56.000 judíos, en su mayoría procedentes de Rusia y Europa del Este.
D- La Primera Guerra Mundial y Oriente Próximo
La I Guerra Mundial significó el fin del Imperio Otomano tras más de 6 siglos de existencia. Al estallar guerra y alinearse el Imperio Otomano junto a los Imperios centrales, tratará de despertar el apoyo de las poblaciones árabes acudiendo al discurso religioso, mientras los aliados de la entente comprendiendo las tendencias emancipadoras y nacionalistas que desde el siglo anterior se venían gestando en el Mundo Árabe, utilizarán el discurso político recogiendo el mensaje de los acuerdos del Congreso Árabe de París de 1913, cuyas reivindicaciones tenían un marcado carácter nacionalista árabe. Para ello las potencias europeas recurrirán al ala más conservadora del movimiento nacional árabe. La correspondencia entre el comisario británico en Egipto Mc Mahon y el Jerife Hussein, guardián de La Meca y de gran influencia entre los clanes del Hidjaz, se cristaliza en la promesa británica de independencia a los árabes. La gran revuelta árabe contra el Imperio Otomano fue proclamada el 10 de Junio de 1916.
Sin embargo, al finalizar la guerra las potencias europeas traicionaron a sus aliados árabes en la I Guerra Mundial y aplicaron los acuerdos que negaban la independencia árabe. En primer lugar, los acuerdos Sykes-Picot (mayo de 1916) que repartían el Oriente Próximo en zonas de influencia europea entre Francia y Gran Bretaña, en segundo, la llamada Declaración Balfour, en que el ministro de Relaciones Exteriores británico prometía al Movimiento Sionista un hogar nacional judío en Palestina.
Los acuerdos Sykes-Picot cobraron plena vigencia, siendo incluidos en los Tratados de Versailles (1919), en Sevres y San Remo(1920) y Lausana(1923), además en las decisiones de la Sociedad de las Naciones entre 1922 y 1924, mediante el sistema de Mandatos. Siria y el Líbano quedaron bajo dominio de Francia e Irak y Palestina bajo el dominio de Gran Bretaña. Con ello, el Imperio Otomano desaparece, quedando Turquía confinada a Anatolia y una reducida porción de Europa, mientras producto de una rebelión interna cae definitivamente el Califato.
En los territorios que quedan bajo su tutela, Gran Bretaña mantendrá un gobierno directo (Protectorado) sobre Palestina para poder aplicar la Declaración Balfour, y creará el Principado de Transjordania (actual Jordania) poniendo en el trono a Abdallah, hijo de Hussein, mientras en Irak ubica a su otro hijo, Feisal, quién había sido expulsado por los franceses de Siria, de esta manera ambos países quedaban sometidos a la dinastía Hachemita y bajo el Mandato inglés.
La Declaración Balfour (1917) es una carta del ministro de Exteriores británico, Sir Arthur Balfour dirigida a Lord Lionel Rotschild, presidente de la Federación Sionista de Gran Bretaña, prometiendo un hogar nacional judío en Palestina y es el resultado de la gran influencia de los capitales financieros sionistas en el Gobierno británico y la reciprocidad de intereses entre ambos. Ello explica que en Palestina el Gobierno británico haya permitido y facilitado la masiva emigración judía desde Europa, reprimiendo las sucesivas protestas y revueltas palestinas, hasta dejar la cuestión en manos de las Naciones Unidas en 1947.
Gran Bretaña había recibido el control de Palestina -abriendo la puerta a la aplicación de la Declaración Blafour- gracias al Tratado de Versalles*, el cual fue establecido, más tarde y como hecho consumado, por la Sociedad de Naciones en 1919. Herbert Samuel, quien había participado en la Declaración de Balfour, fue nombrado primer Alto Comisionado en Palestina. Como hemos mencionado, durante la Primera Guerra Mundial, los británicos habían hecho dos promesas sobre sus territorios en Oriente Medio. En primer lugar, prometieron a los árabes de la región, a través de su agente Lawrence de Arabia, que obtendrían la independencia para crear un Estado árabe unido, que abarcaría todo Oriente Medio. Pero los británicos también habían prometido que se crearía en Palestina un “hogar nacional” para los judíos europeos, tal como había sido establecido en la Declaración de Balfour en 1917.
Francia e Italia recibieron con reticencias la Declaración Balfour, pues eran favorables a la internacionalización de Palestina. Alemania, para no perder los apoyos sionistas con que contaba desde principios de la guerra, hizo su propia declaración en favor de la «implantación judía en Palestina», a través de una «instalación sin restricciones» y de un régimen de autogobierno, para proceder al «libre desarrollo de su civilización».
El Tratado de Versalles y Declaración Balfour
* El Tratado de Versalles es un tratado firmado el 28 de junio de 1919 entre los Países Aliados y Alemania en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles, que puso fin oficialmente a la Primera Guerra Mundial (llamada entonces La Gran Guerra).
* Texto de la Declaración Balfour:
Foreign Office,
2 de noviembre de 1917.Estimado Lord Rothschild,:
Tengo el placer de dirigirle, en nombre del Gobierno de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía hacia las aspiraciones de los judíos sionistas, que ha sido sometida al Gabinete y aprobada por él.
«El Gobierno de Su Majestad contempla favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío y hará uso de sus mejores esfuerzos para facilitar la realización de este objetivo, quedando bien entendido que no se hará nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina ni los derechos y el estatuto político de que gocen los judíos en cualquier otro país.»Le quedaré agradecido si pudiera poner esta declaración en conocimiento de la Federación Sionista.Sinceramente suyo,
Arthur James Balfour
En junio de 1922, la Sociedad de Naciones estableció oficialmente el Mandato británico en Palestina. Era una resolución en la que se recordaba a Gran Bretaña sus responsabilidades y obligaciones respecto a la administración de Palestina, incluyendo “asegurar el establecimiento de un hogar nacional judío”, y “salvaguardar los derechos civiles y religiosos de todos los habitantes de Palestina”. El documento que definía las obligaciones británicas era una copia del texto de la Declaración de Balfour sobre el establecimiento del hogar nacional judío. Muchos artículos de aquella resolución, aprobada por las potencias vencedoras en la I Guerra Mundial, especificaban acciones para apoyar la inmigración judía europea a Palestina.
E- Nueva oleada de colonos
Durante los años 20 del siglo XX, gobernando ya Gran Bretaña en Palestina, el número de inmigrantes judíos a Palestina se incrementó notoriamente: en 1922 su número era de 83.790 sobre una población total de 752.048; en 1929 había 156.481, en una población total de 992.559, duplicando su población en siete años. La inmigración judía se canalizaba a través de la Organización Sionista Mundial, cuya figura principal era Jaim Weizmann -dirigente sionista británico y primer presidente de Israel-, y vinculada con la Agencia Judía para Palestina, que ejercía como una administración financiera para los judíos en Palestina, dedicándose a financiar la inmigración y la compra de tierras. La tierra comprada por la Agencia Judía era arrendada bajo la condición de que sólo pudiera ser trabajada por judíos y de que ningún no judío pudiera arrendarla. No debemos generalizar la compra de tierras a todo el territorio palestino. Las tierras que compraba la Agencia Judía no llegaron siquiera a superar el 3% de la superficie de Palestina.
A partir de los años treinta, La estrategia de la Organización Sionista Mundial la diseñaba su principal figura: David Ben Gurión, nacido en Polonia en 1886. El plan de Ben Gurión era el de construir una sociedad paralela con sus propias instituciones, reglas y organizaciones armadas.
F- La respuesta palestina
La inmigración sionista a Palestina comienza, así como su conquista y colonización, por medio de métodos (compra de tierras, usurpación y, más tarde, expulsión) que ciertamente denotan la simulación sionista de pensar el lugar como un desierto, al estilo de la conquista de Norteamérica. Y con la inmigración politizada ya comienzan los conflictos. El botín, el territorio; y por un lado estaban sus actuales pobladores y explotadores, y por el otro, la llegada a él de inmigrantes judíos que lo reivindican como propio, por considerarlo su lugar de origen y su tierra prometida por Dios.
Los palestinos se dan cuenta del proyecto sionista para Palestina casi dos años después de la Revolución de Octubre en Rusia. Tras llegar al poder, los bolchevique sacan a la luz un informe de la desaparecida policía secreta del zar en el que se informaba de la promesa británica al Movimiento Sionista. Al tener conocimiento de esta promesa que, por otra parte, coincide con el inicio del colonialismo británico en Palestina, los palestinos empiezan a organizarse.
A finales de 1919, se celebró el primer Congreso Nacional Árabe en Jerusalén y expresó su rechazo a la Declaración Balfour, exigiendo la independencia para Palestina. El Congreso Nacional Árabe estaba compuesto por personalidades de todos los ámbitos políticos, sociales, religiosos e intelectuales de la sociedad palestina y tenía un carácter ideológico nacionalista árabe – de ahí viene lo de árabe en el nombre del Congreso-. En 1932, el Congreso Nacional Árabe fue constituido como el Partido Istiqlal (Partido de la Independencia).
Palestina estuvo relativamente en calma entre 1922 y 1928 y el movimiento nacionalista palestino se limitó a la reivindicación política. Durante esta década, los sionistas iniciaron la fundación de sus organizaciones armadas como Haganá, Palmaj, Irgún y Lehi que fueron el núcleo central del actual ejército de Israel. Hay que reconocer que estás organizaciones fueron mejor organizadas y equipadas que las palestinas que se fundarían años después, también han sido curtidas en la I Guerra Mundial en su lucha al lado de los alemanes e ingleses.
En relación con el grupo Haganá, a pesar de que no fue reconocido oficialmente por la administración británica, las tropas del Mandato británico lo favorecieron mediante la formación de la llamada Policía de los Asentamientos Judíos, las Fuerzas Auxiliares Judías y las Escuadras Nocturnas Especiales.
Los grupos de resistencia palestina no llegaron a constituirse hasta los años treinta. Y con la desventaja de que los británicos prohibían cualquier expresión armada palestina al tiempo que toleraban y colaboraban en el armamento y el entrenamiento militar en los kibutz (granjas) sionistas. En 1936 la Haganá contaba con 10.000 hombres movilizados y más 40.000 reservistas. Los ataques de los grupos de colonos armados en las aldeas y pueblos palestinos motivaron el nacimiento de las primeras células armadas palestinas. El enfrentamiento entre ambos bandos fue creciendo día tras día. La represión británica y la supremacía militar sionista condujeron a que los palestinos declararan la famosa Gran Huelga General que duró tres año, 1936-1939.
La Gran Huelga General empezó como un acto de desobediencia civil por parte de los palestinos hacia la administración colonial británica y las colonias sionistas. En abril de 1936, los dirigentes palestinos, liderados por Hajj Amin al-Husayni, declararon la huelga para protestar contra la política colonial británica y las facilidades que ponía para la inmigración judía a Palestina, exigiendo elecciones inmediatas que, basadas en su mayoría demográfica y su derecho histórico, habrían resultado en un gobierno palestino democrático.
Al cabo de un mes del inicio de la huelga general, los palestinos declararon su negativa a pagar impuestos a las autoridades británicas como oposición explícita a la inmigración sionista. En el campo de la revuelta armada, ésta empezó siendo esporádica y volviéndose más organizada con el tiempo. Un blanco particular de huelguistas fue el oleoducto TAP que iba de Kirkuk (Iraq) a Haifa (Palestina) construido sólo unos años antes, y que fue destruido en varios puntos de su trayecto. Se produjeron también ofensivas a vías férreas y colonias sionistas, tanto individualmente como en grupos.
La huelga fue desconvocada provisionalmente en octubre de 1936 y la resistencia colectiva se detuvo alrededor de diez meses mientras la Comisión Peel (designada por Gran Bretaña y la Sociedad de Naciones) deliberaba y recomendaba la partición de Palestina en dos Estados. Con el rechazo de esta propuesta la revuelta se reanudó de forma masiva durante el otoño de 1937, marcado por el asesinato en Nazareth del comisionado Andrews a manos de un grupo sionista. La rebelión se prolongó durante 1938 y 1939.
A pesar de la represión ejercida por 20.000 soldados británicos, ayudados por 14.500 miembros de la banda Haganá y Pelmaj, la Gran Huelga General resistió durante tres años. Cuando los británicos y los sionistas consiguieron controlar la situación, en marzo de 1939, entre 10.000 y 25.000 palestinos (no existe cifra exacta), 400 judíos y 200 británicos habían perdido la vida.
Estando a las puertas de la II Guerra Mundial y para calmar los ánimos de mayoría palestina tras la huelga general, el Mandato Británico empezó a limitar la inmigración judía a Palestina en 1939 mediante la publicación del Libro Blanco que nunca fue del todo aplicado (ver nota 2). En respuesta, la banda Haganá comenzó a organizar inmigraciones clandestinas y manifestaciones en contra de Gran Bretaña. Creó la Agencia para la Inmigración Paralela que se dedicada a eludir las leyes inmigratorias británicas a través de bases en Suiza y Turquía, y empezó una serie de ataques esporádicos contra las aldeas palestinas y los intereses de la Administración colonial británica.
Otra bandas sionistas siguieron el ejemplo de la Haganá y empezaron a lanzar sus ataques contra los pueblos palestinos y la Administración británica. El ataque más famosos contra los británicos fue el atentado del Hotel Rey David, sede del Autoridad Militar del Mandato Británico en Palestina y de la División de Investigación Criminal de los británicos, ocurrió el 22 de julio de 1946 en Jerusalén y fue coordinado y perpetrado, con explosivos colocados dentro del hotel, por tres bandas judías: la Haganá, la Irgún y la Lehi. Como consecuencia de este atentado murieron 92 personas y 45 resultaron heridas, según las estadísticas sionistas.
II Guerra Mundial y el fin del Mandato
A- La II Guerra Mundial y el Holocausto
El asesinato de seis millones de judíos europeos por parte de los nazis -Holocausto- tuvo una gran repercusión en la situación de Palestina. Durante la guerra, los británicos prohibieron la entrada de los judíos en Palestina, dejándolos en campos de detención o deportándolos a lugares como Mauricio. Abraham Stern, líder de la banda sionista Lehi, junto con otros sionistas, intentaron sin éxito convencer a los nazis de que la inmigración a Palestina podría ser una “solución” para el “problema judío”. El criminal de guerra nazi Adolf Eichmann (secuestrado por el Mossad desde Argentina y ejecutado por Israel en los años sesenta) visitó Palestina en 1937 y concluyó, que permitir la inmigración judía a Palestina no entraba dentro de la política nazi.
El 6 de noviembre de 1944, Eliyahu Hakim y Eliyahu Bet Zuri, miembros de la banda terrorista Lehi, asesinaron a Lord Moyne en El Cairo. Moyne era el ministro británico para Oriente Medio y los sionistas le consideraban responsable de impedir la inmigración judía a Palestina.
El rechazo británico a permitir la inmigración judía a Palestina, durante la II Guerra Mundial, tenía como objetivo calmar las protestas palestinas y árabes y evitar un nuevo frente bélico en Oriente Próximo. Era, pues, un rechazo táctico.
Al finalizar la II Guerra Mundial, 250.000 judíos fueron abandonados a su suerte en los campos de refugiados europeos. La presión de la opinión pública internacional, y en particular las repetidas peticiones del presidente norteamericano Harry S. Truman y las recomendaciones del Comité Anglo-Americano de Peticiones, hicieron que los británicos admitieran sólo la entrada de 100.000 inmigrantes judíos a Palestina, cosa que no satisfacía a las reclamaciones sionistas. Como reacción, las bandas judías que operaban en la sombra se unieron y llevaron a cabo varios atentados contra los británicos. En 1946, el Irgún atentó contra el Hotel Rey David de Jerusalén, el Cuartel General de la Administración británica en Palestina, matando a 92 personas. Hoy día, los libros escolares en Israel consideran estos actos como parte de su “guerra de independencia” y lo argumentan enseñando que fueron ellos y no los palestinos los que echaron a los británicos de Palestina.
Poco después de finalizada la guerra y viendo que la situación se les escapaba de las manos, los británicos anunciaron su deseo de finalizar su Mandato colonial en Palestina. Este hecho fue interpretado por los líderes y las bandas armadas sionistas como un signo de debilidad, por ello redujeron sus ataques contra los británicos y los intensificaron contra la población palestina en el norte del país, con el fin de expulsar a los habitantes de las ciudades más importantes y los pueblos más estratégicos en la geografía Palestina.
B- Plan de partición de Palestina
Tras el fin de la II Guerra Mundial y la consternación que produjo en la comunidad internacional el Holocausto nazi, las potencias vencedoras deciden acelerar la fundación del Estado judío en Palestina. Los historiadores consideran que esta actitud de las potencias occidentales lleva dentro de sí un sentimiento de culpa hacia lo ocurrido con los judíos, y por lo tanto la decisión que se tomaría posteriormente será una compensación a los judíos europeos por el Holocausto que padecieron. En este punto, hemos de tener en cuenta la voluntad expresada por Gran Bretaña de poner fin a su Mandato en Palestina, lo que haría que las potencias pensaran en reconfigurar el territorio palestino como lo hicieron en varias regiones del Este de Europa.
El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprobó una resolución (Resolución 181) que recomendaba un plan de partición de Palestina. El plan de la ONU proponía dividir Palestina en dos Estados, uno judío y otro palestino árabe, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional. El rechazo de los palestinos y el Mundo Árabe a este plan que divide Palestina y entrega parte de ella a colonos judíos europeos sin consultar a los palestinos, tuvo como consecuencia la guerra árabe-israelí de 1948.
En 1947, los colonos judíos formaban sólo un tercio de la población de Palestina y poseían sólo un 6% de la tierra, pero el plan de partición, del 29 de noviembre de 1947, otorgaba al Estado judío un 55% de la superficie total de Palestina (ver el mapa adjunto a este párrafo). El Estado palestino tendría, en su mayoría, una población árabe palestina, mientras que el Estado judío tendría casi tantos árabes como judíos. Los palestinos rechazaron la partición. Los sionistas la aceptaron, aunque tenían objetivos más expansionistas. En 1938, durante anteriores proposiciones de partición, Ben Gurion declaró, “cuando nos convirtamos en un poder fuerte después del establecimiento del Estado, aboliremos la partición y nos extenderemos por toda Palestina”. El territorio y la homogeneidad étnica fueron los dos principios fundamentales que guiaron a los sionistas en su proyecto de creación del Estado de Israel y en la partición de Palestina. El Movimiento Sionista buscó el control de todo el espacio de la Palestina histórica y la construcción de un Estado para los judíos que exigía la limpieza de otras etnias de dicho espacio.
A partir del momento en que fue tomada la resolución 181, el Movimiento Sionistas y sus bandas armadas se apresuran a crear hechos consumados para conseguir el control sobre el territorio. La estrategia fue el uso del terror para expulsar al máximo número posible de palestinos del territorio que las potencias designaron para los colonos judíos. La táctica de atacar pueblos pequeños, asesinar a sus habitantes y quemar sus casas, sirvió y funcionó para extender el pánico entre la población palestina y forzarla a abandonar sus tierras.
C- Las mascares
La mayor parte de los historiadores israelíes considera que las atrocidades contra la población palestina fueron cometidas por las bandas Haganá, Palmach, Lehi e Irgún. Al Investigar la masacre de Deir Yassin, Nurdeen Masalha, profesor en la Hebrew University de Jerusalén, escribe: “El jefe de inteligencia de la Hagana en Jerusalén, Yitzaq Levi, afirma que la matanza se produjo con el consentimiento del Alto Comando de la Hagana de Jerusalén, David Shaltiel. Es más, los documentos oficiales israelíes desclasificados – entre 1980 y1988- muestran que Deir Yassin fue una sola entre otras matanzas en otros pueblos que habían obtenido acuerdos de no agresión con la Hagana”[1], y añade: “Los archivos desclasificados muestran también que la política de evacuación de la población palestina por parte de la Hagana en la costa entre Haifa y Tel-Aviv se produjo a partir de 1947 (…) Pero existen documentos que muestran que las agresiones de la Hagana se desarrollaron tan pronto como en 1946, en el llamado Plan Dalet”. Por su parte, el historiador israelí Kapeliouk, explica: “Los pactos entre judíos y árabes no impidieron que los árabes sufrieran la expulsión y las masacres por parte judía (…) Sin embargo, la mayor parte de documentos sobre estos hechos se mantienen bajo llave, con el pretexto de que su publicación podrían dañar los intereses nacionales (…) Benny Morris solicitó al Tribunal Supremo su apertura para el estudio de las masacres de 1948 pero su petición fue rechazada en 1986” [2].
El párrafo anterior nos sirve para hablar de una de las muchas mascares que se cometieron contra la población palestina, con el fin de desalojarla de su tierra mediante el terror. Se trata de la masacre de Deir Yassin, la más documentada y comentada por los nuevos historiadores israelíes, considerados revisionistas por el establishment del Estado israelí.
Deir Yassin era una aldea localizada a 3 Km. al oeste de Jerusalén, contaba con una población aproximada de 750 personas (1948), los cuales eran campesinos. Esta aldea propiedad de su población tenía un área de 2.857.000 mts cuadrados. Deir Yassin se caracterizaba por casas construidas con piedras, callejuelas estrechas y tortuosas, que tenía algunas tiendas a los laterales, contaba con una Mezquita y un pozo de agua, todas estas construcciones estaban en un área de aproximadamente 1,2 km cuadrados.
En la noche del 9 al 10 de Abril de 1948, miembros de las bandas sionistas (Irgún dirigida por Menahim Begin – más tarde sería primer ministro de Israel-, un segundo grupo de Shteren y un tercer grupo de la Hagana y Palmach), atacaron Deir Yassin.
A las 2 de la madrugada del día 10 de Abril fue dada la orden de ataque, haciéndolo la banda Irgún, miembros de Hagana y Palmach, entraron por la zona Este en dirección al sur, seguidos por el grupo Shteren-Lehi con carros blindados y altavoces. Al acercarse a la aldea llamaban a la población para que salieran de sus casas, indicándoles dirigirse hacia el oeste, rumbo al pueblo de “Ein Karem” prometiéndoles cuidar de su integridad y salvarles la vida. Algunos de los habitantes de Deir Yassin creyeron las llamadas emitidas a través de altavoces y empezaron a salir rumbo a la dirección indicada, ignoraban que iban a ser asesinados. Los que salieron de sus casas fueron ejecutados en el Oeste del pueblo, mientras los que se resistían a salir fueron asesinados dentro de sus casas. Se estima que en aquella mascare fueron asesinados entre 200 y 300 palestinos, sin distinguir entre mujeres y hombres, ni entre niños y ancianos. En septiembre de 1948, los inmigrantes judíos ortodoxos de Polonia, Rumania y Eslovaquia se establecieron en el pueblo de Deir Yassin. Cuando Jerusalén fue ampliado, el pueblo de Deir Yassin pasó a formar parte de la ciudad y es ahora simplemente conocido como la zona comprendida entre Givat Shaul y Har Nof en las laderas occidentales de la montaña.
La masacre de Deir Yassin fue uno de los sucesos más significativos de la historia entre palestinos e israelíes durante el siglo XX. No debido al numero de muertos o por su brutalidad, sino porque fue la causante principal (con otras masacres en los días posteriores) del abandono y evacuación de 400 pueblos y ciudades árabes palestinas y la expulsión de más de 700,000 palestinos para hacer sitio a los supervivientes del Holocausto y a otros judíos del resto del mundo. Esta masacre fue importante también porque ha sido la primera entre una decena de masacres que fueron cometidas dos meses antes del establecimiento oficial del Estado israelí- mayo 1948-.
Decenas de masacres como esta fueron cometidas entre 1947 y 1949. Las más destacadas en esta época fueron las siguientes: Abu Kebir, (Jaffa), 6 de diciembre 1947; Tireh (Haifa), 13 de diciembre 1947 ; Khisas (Safad), 19 de diciembre 1947; Qazaza (Ramleh), 20 de diciembre 1947; Abu Shusha, 3 de enero 1948; Shafa Amr (Haifa) y Tamra (Nazareth), 19 de enero de 1947; Sukreir (Gaza), 26 de enero 1947; Sa’Sa (Safed), 14 de febrero de 1947; Biyar y Ads (Jaffa), 5 de marzo de 1947. Otras muchas masacres no habían salido a luz hasta que los nuevos historiadores israelíes (revisionistas) tuvieron acceso a una parte de los archivos del Estado de Israel, durante los años ochenta del siglo pasado. El resultado principal de estas masacres fue el nacimiento del problema de los refugiados palestinos, un tema que ampliaremos más adelante.
D- La fundación del Estado de Israel y Al-Nakba
El 15 de mayo de 1948, se expiró el Mandato británico en Palestina, pero un día antes de la salida del alto comisario británico en Palestina, el 14 de mayo, David Ben Gurión – nacido en Polonia en 1886- leyó la declaración del nacimiento del Estado de Israel, y abrió la puerta a la llegada masiva de colonos judíos de Europa a Palestina. El 5 de julio de 1950, Israel sancionó una ley que otorgaba a los judíos residentes en cualquier parte del mundo el derecho de emigrar a Palestina, si bien la inmigración masiva había ya comenzado anteriormente. De hecho más de 250.000 judíos sobrevivientes del Holocausto emigraron a Israel tras la II Guerra Mundial. Cabe añadir que la declaración del nacimiento del Estado de Israel es conocida en el país como “Declaración de Independencia” de la colonización británica. Tras la lectura que hizo Ben Gurión, el Estado de Israel fue reconocido inmediatamente por Estados Unidos y la Unión Soviética.
Lo que los sionistas llaman su día independencia de Gran Bretaña, para los palestinos es el día de Al-Nakba, es decir el Desastre. Así, La proclamación del Estado de Israel en 1948 ha quedado asociada en la memoria colectiva de los pueblos árabes -particularmente del palestino- a Al Nakba, el Desastre, simbolizado por la pérdida de Palestina.
Antes, durante y después del establecimiento de Israel, el pueblo palestino ha sido víctima de un plan premeditado de violencia y terror por parte de las fuerzas sionistas que determinó que más de 400 localidades palestinas fuesen desalojadas con el objetivo de hacer realidad el primer gran mito fundacional del Estado de Israel: que Palestina era una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra.
Como acabamos de mencionar, en mayo de 1948, la comunidad de colonos judíos en Palestina declaró unilateralmente la creación del Estado de Israel, acto que desencadenó la intervención militar de los países árabes vecinos – que a penas acababan de conseguir su independencia- en apoyo a los palestinos. A raíz de esta primera guerra árabe-israelí, el Estado judío no sólo resistió a la intervención árabe en defensa de los palestinos, sino que provocó la salida de gran parte de la población palestina que quedaba en el territorio designado por la ONU y amplió la superficie de su territorio más allá de lo previsto en el Plan de Partición. Israel aprovechó además la desarticulación de la sociedad palestina provocada por el éxodo y la guerra.
En ese momento, casi el 77% de la superficie de Palestina queda en manos de Israel, mientras los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza (22-23% de la superficie de Palestina) quedarían administradas por Jordania y Egipto respectivamente; se frustraba la creación de un Estado árabe en Palestina, y la ciudad de Jerusalén quedaba dividida.
El nuevo Estado judío se alineó pronto con las potencias europeas frente al nacionalismo árabe (guerra del Canal de Suez en 1956); ganándose su apoyo político y económico. Además, a raíz del genocidio nazi, afirmó su razón de ser al declarar Israel como único refugio seguro para todos los judíos del mundo. Durante las primeras décadas Israel se consolidó como Estado y promovió la instalación masiva de judíos en Palestina. En cambio, a raíz de la guerra, los palestinos vieron frustrado su derecho a disponer de un Estado propio. Dispersos entre varios países y divididos, internamente su actuación casi se limitó a algunos hostigamientos poco eficaces contra Israel.
Resumen del 1º tema.
1- Desde el principio, se trataba de una disputa entre dos movimientos nacionalistas por un mismo territorio. Estos dos movimientos eran muy desiguales. El árabe palestino era un movimiento autóctono equiparable a los de los países vecinos, que reivindicaba el derecho a la libre determinación. El otro era un movimiento exógeno, europeo y de inspiración colonialista; que reivindicaba la reunificación de los judíos del mundo en Palestina, y era totalmente ajeno a la realidad del lugar. Los primeros pasos del conflicto fueron propiciados por el colonialismo europeo que vio con buenos ojos el proyecto de colonización y modernización sionista.
2- – Ni siquiera la guerra de 1948-49 resolvió de facto el desacuerdo sobre una partición del territorio de Palestina tal como proponía la comunidad internacional. Sólo dio lugar a la creación del Estado judío sobre parte del territorio y la dispersión de los palestinos. El conflicto se complicó al implicar tanto a los países árabes vecinos que vieron a Israel como una espina colonialista clavada en el Mundo Árabe, como a las grandes potencias con intereses en la zona que se alinearon con Israel en el conflicto. A su vez Israel desarrolló un discurso ideológico que justificaba sus posiciones (liberación nacional, democracia y socialismo, legitimidad histórica y religiosa, etc). La violencia prolongada abocaría a la negación del otro (la total exclusividad de los proyectos: la existencia de uno suponía la desaparición del otro) y a la radicalización de las posturas.
3- Hay que hacer notar que a pesar de que el sionismo recurra a la identidad confesional –el judaísmo- como elemento legitimador y que por su parte el Islam haya sido un componente importante del nacionalismo árabe, el conflicto israelo-palestino no es un conflicto religioso: encontramos gran diversidad étnica entre los judíos y diversidad confesional entre los palestinos.
4- Los palestinos se encuentran desde 1948 dispersos entre varios países; menos de la mitad de ellos permanece en el territorio. Más de la mitad de los palestinos son refugiados.
5- Israel es un Estado de reciente creación, cristalización de un proyecto muy particular. Si bien en 50 años no ha logrado la reunificación de todos los judíos (sólo una tercera parte vive en Israel), sí constituye una realidad política reconocida internacionalmente. Su interés estratégico es la sobrevivencia como Estado (asegurando a toda costa su seguridad) y el mantenimiento de su carácter judío, tanto en lo nacional como en lo demográfico, comprometiendo para ello incluso el carácter democrático de su sistema político con prácticas discriminatorias y racistas excluyentes.
Breve cronología del desalojo sionista de Palestina (1878-1949)[3]

1878 Se crea en Palestina la primera colonia sionista. El Imperio Otomano controlaba entonces el conjunto del Oriente árabe hasta Túnez. 1892 El Gobierno otomano, preocupado por la penetración de judíos europeos, prohíbe la adquisición de tierras a judíos no oriundos de Palestina. 1896 Theordor Herzl, el ideólogo del sionismo político, publica El Estado judío, en el que se defiende la creación de un Estado propio para la diáspora judía.1897 Se celebra el Primer Congreso Sionista en Basilea (Suiza), donde se adopta un programa para la colonización de Palestina, tras rechazarse otras localizaciones en África y América Latina para el Estado judío. Se crea la Organización Sionista Mundial como plataforma del sionismo.1916 Francia y Gran Bretaña firman en secreto el Acuerdo Sykes-Picot, que establece el reparto de Oriente Próximo entre ambas potencias coloniales previendo la derrota otomana al término de la Primera Guerra Mundial. Con ello, las potencias europeas traicionaban el compromiso con sus aliados árabes, a quienes habían garantizado el acceso a la independencia tras la retirada otomana del Oriente árabe.1917 En carta dirigida por su ministro de Exteriores al Movimiento Sionista, Gran Bretaña garantiza por medio de la Declaración Balfour el apoyo británico a la creación de un Hogar nacional judío en Palestina.1919 Se reúne el Primer Congreso Nacional Palestino, en el que los delegados manifiestan su voluntad de que Palestina acceda a la independencia integrada en un futuro Estado árabe unificado.1922 El 4 de junio, cuatro años después de entrar en Palestina, comienza a ser oficial, mediante una resolución de la Sociedad de las Naciones, el Mandato británico sobre Palestina, que facilitará la penetración de judíos sionistas. Se inician los primeros enfrentamientos entre palestinos y británicos y judíos sionistas.1936 Se crea el Alto Comité Palestino integrado por cinco partidos políticos palestinos. Comienza la Gran Huelga palestina contra los británicos, que se extenderá hasta 1939. Se organiza la primera huelga general palestina que llama a la desobediencia civil contra las autoridades británicas y al impago de impuestos. Durante la revuelta cerca miles de palestnos fueron ejecutados por las fuerzas británicas y/o en atentados de bandas sionistas.1942 Se celebra en Nueva York una Conferencia Sionista Internacional. Se inicia la activación de los grupos judíos norteamericanos a favor de los judíos sionistas en Palestina.1947 Ante la inhibición de Gran Bretaña, incapaz de controlar los enfrentamientos entre sionistas y palestinos, Naciones Unidas aprueba con carácter de recomendación la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe, propuesta que es rechazada por los palestinos.1948 El 14 de mayo se proclama unilateralmente la creación del Estado de Israel. Al día siguiente, la salida de las fuerzas británicas pone fin al Mandato de Gran Bretaña en Palestina. Se inicia la primera guerra árabe-israelí. La mitad de la población palestina se convierte en refugiada.1949 A lo largo del año, el nuevo Estado de Israel firma los armisticios con los Estados árabes vecinos. Excepto la Franja de Gaza -que queda bajo control egipcio- y Cisjordania y Jerusalén Oriental -que quedan bajo administración jordana-, Israel incorpora el resto de los territorios de la Palestina histórica.
Notas:
1- Canaán es la denominación antigua de Palestina junto con la zona occidental de Jordania y algunos puntos de Siria y Líbano. Sus límites estarían entre la antigua Gaza al sur hasta la desembocadura del río Orontes al Norte, englobando todas las tierras no desérticas del interior, hasta una profundidad de unos 150 km desde la costa del Mediterráneo, algunos kilómetros más allá de la ribera oriental del río Jordán. Los palestinos consideran a sí mismos descendientes de los cananeos que habitaban esta región hacia 3000 adC. y fueron conquistados por las tribus judías, llegadas desde Egipto, hacia el 1200 adC.
2- Libro Blanco de 1939: Es un texto publicado por el Gobierno británico de Neville Chamberlain el 17 de mayo de 1939. El texto desechaba la idea de dividir Palestina en dos Estados, en favor de una Palestina independiente gobernada en común por Palestinos y judíos. Y se centraba en tres cuestiones: 1- Futuro de Palestina: el Gobierno británico asociaría gradualmente a palestinos y judíos al gobierno con la intención de que en diez años pudiesen establecer un Estado independiente de Palestina gobernados por ambas partes. 2- La inmigración judía: la inmigración judía hacia Palestina queda limitada a un máximo de 75.000 personas en los siguientes cinco años y con el previo consentimiento palestino, de modo que los judíos nunca superen un tercio de la población total. 3- Las tierras: se prohíbe la compra de nuevas tierras a los sionistas.

¿DEBE DESAPARECER ISRAEL?

Lo que está sucediendo en la Franja de Gaza no es ninguna novedad. Una nueva ofensiva terrorista del Estado de Israel está masacrando hombres, mujeres y niños palestinos, por supuesto que con la aprobación de EE.UU, Barack Obama incluido. Debido a que cualquier intento de paz entre Israel y Palestina ha fracasado desde la creación del Estado judaico, yo me pregunto, ¿Por qué no acabar con Israel, una organización con fines de lucro creada por la mafia sionista mundial, y así se acaba el conflicto en Medio Oriente de una vez por todas?

Cualquier mortal que se traga todas las mentiras que compran en la televisión, pensará que estas palabras son propias de un musulmán fanático o de un neonazi. La verdad es que yo no sigo ninguna religión, pues ni siquiera soy ateo, así como tampoco simpatizo con ninguna ideología ya que éstas para mí son puras pomadas, anarquismo incluido. Tampoco soy descendiente de palestinos, al menos no que yo sepa. A mí lo único que me interesa es que los palestinos tengan derecho a la vida, que se haga justicia y enjuicien a toda la organización criminal que hay detrás del Estado de Israel. Y eso es lo que voy a explicar en una saga de columnas para cualquiera que le preocupe un poquito la vida humana.

¿A quién le corresponde Jerusalén? ¿Quienes son los legítimos habitantes de los territorios de la ex colonia británica de Palestina? Esa pregunta no la puedo responder yo, pues no soy juez de la humanidad. Tan sólo pretendo dar a luz ciertos hechos que se pudren en el silencio, gracias a los mecanismos de propaganda de los medios de comunicación, casi todos en manos de los judíos sionistas.

¿CUANDO Y CÓMO EMPEZÓ ESTE CONFLICTO? Aparentemente, esto comenzó en 1948, después de los nefastos convenios y entendimientos entre los vencedores de la IIGM. Ellos crearon una organización globalista llamada ONU, para someter a todas las naciones del mundo a los designios políticos de EE.UU, Gran Bretaña, Francia y la URSS. Todos ellos están de acuerdo en que deben buscarle casita a unos cuantos judíos muy muy buenos, quienes por poco fueron eliminados por unos alemanes nazis muy muy malvados. A estos brillantes líderes mundiales de la “democracia” y “los pueblos libres” no se les pudo ocurrir una idea más genial que invadir territorio musulmán para imponer a la fuerza un Estado judío. Pero esa fue sólo la guinda de una torta que comenzó a cocinarse varias décadas atrás. Los cerebros que orquestaron la creación de la toma de Palestina surgieron en el siglo XIX, y se les conoce como los sionistas.

SIONISMO : EL SUPREMACISMO JUDAICO

El sionismo fue originalmente concebido como el nacionalismo judío. Su nombre proviene de Sión, un monte cercano a Jerusalén, utilizado como una sinécdoque para referirse a aquella ciudad y a la histórica Tierra de Israel (Eretz Israel) que el Dios de los judíos habría entregado a estos mismos, y que con el paso del tiempo fue convertida en Palestina por los romanos. Este movimiento nace formalmente en 1896 con el judío-austríaco Theodore Herzl (en la foto), aunque los deseos de muchos judíos de volver a establecerse en Palestina/Eretz Israel provienen de al menos, inicios del siglo XIX.

El nacionalismo judío es un concepto extraño, pues los judíos son una comunidad ni exclusivamente étnica, ni exclusivamente religiosa. Si bien los primeros judíos eran todos una misma etnia (la tribu de Judá, una de las 12 tribus descendientes del personaje bíblico Isaac), hoy por hoy los judíos no son precisamente una raza. Cuando fueron desplazados de Eretz Israel por los romanos, los judíos se mezclaron con árabes, persas, chinos, germanos, eslavos, etc. Entonces, ¿Puede llamarse hoy a los judíos una etnia? El judaísmo considera que cualquier gentil (no-judío) puede convertirse a esta religión, así como cualquier judío puede convertirse al cristianismo, maradonismo, satanismo, ateísmo, etc. El judaísmo no es una etnia, sino una creencia, un estilo de vida.

¿Por qué ha de existir un nacionalismo exclusivamente judío si cada uno de ellos ya tiene su propia nacionalidad y su propia etnicidad? Es que la comunidad religiosa judía, históricamente, siempre ha sido sectaria y automarginada del resto de la sociedad, al menos desde que viven en el exilio, y muchas veces sus obras han ido en detrimento de las naciones que los acobijan, en pro de esta minoría, y es por eso que han sufrido expulsión tras expulsión a lo largo de la historia. Europa no fue la excepción, y en el siglo XIX la fricción entre judíos y no-judíos se fue intensificando a medida que surgían los nacionalismos. El europeo promedio, que siempre tuvo prejuicios hacia esta colectividad, comenzaría a discriminarla no sólo socialmente, sino que también políticamente en pro de una nación fuerte y homogénea, intolerante de minorías de cualquier tipo.

Pero los judíos no estaban solos. Una élite de banqueros judíos de Europa, principalmente la familia Rothschild y los Montefiore, tenían el suficiente dinero y poder para promover cualquier causa afín a sus intereses. Y el sionismo tuvo bastante acogida al interior de la élite oligárquica judía de Europa. Ellos financiaron a intelectuales judíos seculares y a rabinos transgresores para definir los proyectos de este nuevo invento, el pueblo judío. Pero no fue tan sencillo. A los judíos seculares les daba lo mismo donde instalar el engendro. No así para los rabinos, quienes reclamaban el “derecho divino” de regresar a Sión, a la tierra prometida, el Eretz Israel. Finalmente, en 1896, después de años de discusión sobre el lugar donde se asentaría esta nación ficticia, el judío austríaco Theodore Herzl, un agnóstico, formula las bases para la creación de un Estado judío, sugiriendo que éste sea localizado en Palestina. Herzl creía que, viviendo todos los judíos en una misma tierra donde nadie los moleste y ellos no molesten a nadie, se acabaría el “antisemitismo” para siempre.

De esta forma, el sionismo vandalizó el judaísmo. Muchos teóricos del sionismo no eran practicantes de la religión judía. Su gran invento, el pueblo judío, no se basaba en una religión en común, sino en un simple sentimiento de pertenencia a la colectividad hebrea. Así y todo, consiguieron corromper rabinos para que convencieran a las masas de que el propósito del Estado judío era un derecho divino, era la recuperación de las tierras que Dios otorgó al pueblo de Israel, cuando en el fondo no era otra cosa que una fantasía de askenazíes sectarios de las más diversas nacionalidades y las más diversas creencias para crear un Estado propio lejos de Europa. Detrás de los fantasiosos eslóganes teológicos, el sionismo no perseguía ninguna finalidad religiosa, sino política. Su verdadera raison d’être era que los judíos se establecieran en cierto lugar lejos del cristianismo, el nacionalismo y esas insanas ideas de ‘pureza racial’ que habían en Europa, que condenaban a los judíos tanto étnicos como religiosos a ser los parias del viejo continente.

Gracias al sionismo, muchos judíos comenzarían a perder el sentido de pertenencia a sus respectivas naciones, para identificarse con el embauque del pueblo judío. Y si hablamos de que este pueblo judío no es sino es el pueblo elegido de Dios, eso significa que el ser supremo de todo el universo, infinitamente bueno y misericordioso, creador del cielo y de la tierra ha elegido a los judíos por sobre todas las demás etnias, razas y naciones del mundo. De esta forma, es muy fácil pasar de un sano nacionalismo a una ideología fundamentalista y supremacista.


En síntesis, el sionismo inventó de nuevo el judaísmo. Antes, un judío era un seguidor de la Torá, sin importar grupo étnico o nacionalidad. Pero el sionismo determinó que no sólo eso es ser judío, sino también lo es cualquier persona de origen étnico israelita, sin importar si adoras a Dios, Alá, Maradona o el Monstruo de Espagueti Volador. Y éste dice que tu nación no es Alemania por muy alemán que seas, ni Lituania por muy lituano que seas, ni Uganda por muy ugandés que seas. Tú eres un judío y tu única patria es el pueblo judío, y la tierra que te corresponde es la Tierra de Israel, y eso es así porque Dios lo quiso. Vale decir que este invento es descaradamente doble estándar, ya que por un lado el sionismo es un movimiento secular que busca establecer al pueblo judío en un lugar determinado para no seguir estorbando en otros países. Pero a la vez es un movimiento religioso que busca reivindicar las tierras que Dios les habría otorgado el año del keso.

Si bien la situación de los judíos en Europa a fines del siglo XIX era tremendamente injusta, lo lógico hubiese sido que los judíos, hastiados de la persecución, se hubiesen mudado todos a Groenlandia. A lo mejor los Inuit y colonos daneses se hubiesen molestado un poquito, pero la isla esa es más grande que México así que hay territorio demás para no estorbarse unos a otros. O bien, como buen judío, seguir la palabra de la Torá y aguantarse hasta la llegada del Mesías para que éste les entregue de vuelta el tan preciado Eretz Israel. Pero las mentes brillantes sionistas propusieron una solución aún mejor, y ésta era instalar a la fuerza un Estado judío en territorios habitados por la gente más pacífica y tolerante del mundo: los musulmanes. ¡Perfecto sionistas, no se puede ser más idiota!

EL PLAN PARA CONSEGUIRLE TERRITORIO AL PUEBLO JUDÍO

1881: Con dinero de la familia Rothschild, a través del barón Edmond de Rothschild, surge la primera aliyá o migración judía a la Tierra Prometida, compuesta principalmente por agricultores y obreros, provenientes en su mayoría de Europa Oriental, escapando de los pogroms que sufrían sobretodo los judíos de Rusia. Tras la faramalla de filantropía sionista, se esconden los verdaderos fines de los Rothschild: crear un canal en Palestina desde Ashkelon hasta el Golfo de Aqaba en el Mediterráneo, y apropiarse de los derechos de agua en la zona. El Canal de Suez en Egipto ya era de los Rothschild.

1904: Segunda aliyá, esta vez son judíos de todo el mundo los que comienzan a asentarse en Palestina, influenciados por el ya institucionalizado sionismo.

1906: El Congreso Mundial Sionista decide que el nuevo Estado Judío debe crearse en Palestina.

1917: El Reino Unido se convierte en administrador de facto de Palestina, ya que ad portas del fin de la I GM, ha derrotado al Imperio Otomano, entonces administrador de la zona. En ese mismo año, el gobierno británico entrega la Declaración Balfour al barón Lionel Walter Rothschild, en el que reconoce el derecho del pueblo judío a regresar a Eretz Israel (Palestina), además de expresar su apoyo a la creación de un Estado judío en aquel territorio. Vale decir que la familia judía Rothschild, a través de Alfred de Rothschild, controlaban en esa fecha el banco central británico, la entidad que tiene la facultad exclusiva de emitir papel moneda en el Reino Unido. Curiosamente, es esa misma nación la que toma control de los territorios del interés de la comunidad judía, el Eretz Israel. Por supuesto que todo es una mera coincidencia.

1919: Tercera aliyá y la cosa ya se empieza a degenerar. Judíos se apoderan de terrenos y la inmigración masiva comienza a molestar a árabes cristianos y musulmanes de Palestina, quienes no toleran que estos forasteros vengan a instalarse y pasearse como “Pedro por su casa”.

1920: La Sociedad de Naciones, engendro pergeñado por los vencedores de la I GM, ratifica que uno de sus creadores, Gran Bretaña, es quien debe encargarse de los territorios del otrora Eretz Israel, hoy llamado Palestina.

1924: Cuarta aliyá, 100% corrompida por el sionismo. La inmigración judía estaba controlada por la Histadrut, la cual seleccionaba a los aspirantes según el credo político. Mientras tanto, la Agencia Judía, compró tierras y exigió que ésta fuese trabajada y destinada exclusivamente para los judíos. Por supuesto que árabes y musulmanes comenzaron a hacer apoteósicas fiestas de bienvenida a los invasores, insistiendo a más no poder que por favor llegaran más judíos a Palestina.

1933: Adolf “Fito” Hitler triunfa en Alemania y los judíos tienen los días contados en el Estado germano. ¡Quinta aliyá, mierda! ¡Vamos que se puede!

1934: la Asociación de Colonización Judía de Palestina, organismo creado por los Rothschild, compran 125.000 acres de tierra y crean más de 40 asentamientos en Palestina.

1944: Finaliza la II GM, triunfan las “democracias”, los “derechos humanos”, “los pueblos libres” y otras charlatanerías. Lo cierto es que 17 países de distintos continentes y que en total sumaban mil millones de habitantes, caen en manos del “paraíso comunista”, se modifican los mapas de todo el mundo y los países están condenados a ser regulados por el invento globalista conocido como ONU, aunque los países vencedores de esta guerra, hasta el día de hoy, se pasan por la r…a los designios del engendro que inventaron ellos mismos, siempre y cuando les sea conveniente.

1947: La ONU aprueba la partición del Mandato Británico de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe. Los árabes palestinos sumaban el 70% de la población y poseían el 92% de la tierra, pero gracias a la ONU, el nuevo Estado palestino gozaría sólo de un 43% del territorio original.

1948: a 52 años después de la genial idea de Herzl, su sueño se cumple realidad: La ONU, instrumento en nombre del sionismo, arrebata Palestina a los árabes y crea el Estado de Israel, por medio de invasiones militares. Al día siguiente, ejércitos árabes se movilizan en defensa de los palestinos. El conde sueco Folke Bernadotte, mediador de la ONU ante el conflicto árabe-judío, dijo: “La única solución al diferendo, es devolver Palestina a sus legítimos dueños, los árabes”. Una semana después, el conde es muerto en Jerusalén por una patrulla formada por oficiales del ejército judío.

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